Puente Democrático es un proyecto del Área Promoción Internacional de los Derechos Humanos del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), cuyo objetivo es realizar acciones de solidaridad internacional para apoyar los esfuerzos de los demócratas que viven en países gobernados por dictaduras e incidir en la implementación de una política exterior comprometida con los derechos humanos por parte de los países latinoamericanos. Ver más
Quienes se definen progresistas y partidarios resueltos de las transformaciones sociales: ¿vivirían y militarían políticamente en regímenes como los de Cuba, China, Corea del Norte o Irán? ¿Los denuncian y repudian aquí, al menos? ¿Cuál será el “progresismo” de estos reaccionarios?
Todo el sistema ideado por Fidel es reflejo de esta tiranía patriarcal paranoico-obsesiva, y todo es dentro de ese mundo anacrónico, servil, reidero y a la vez muy triste.
BUENOS AIRES, jul 16 (DyN).- Si bien, desde el pragmatismo, China hoy representa una oportunidad económica increible, el punto a explorar es si al compromiso con los derechos humanos hoy se lo considera o no como una política de estado prioritaria en las relaciones exteriores que la Argentina está moralmente obligada a adoptar.
Aunque es plausible el hecho de que hayan podido salir de la cárcel antes de extinguir sus largas condenas, es reprobable el método usado por su mezquindad y porque saca de su entorno natural a personas, que en otras circunstancias hubieran tenido un mayor margen para decidir. La fórmula para zanjar el asunto de los prisioneros de conciencia del Grupo de los 75, explica la continuidad de una política intolerante contra la disidencia.
Vale homenajear a los dos héroes de esta historia. Son ellos los que forzaron la mano de la dictadura, que quedó arrinconada con la muerte de Zapata y que ahora temía una repetición con Fariñas, quien con su cuerpo devastado le ganó la pulseada al más temible aparato represivo de América latina.
Los acontecimientos que siguieron al golpe del 28 de junio de 2009 hirieron, tal vez de modo permanente, las normas y mecanismos internacionales de defensa de la democracia.