Gorki libre: Ahora, ¿quién lo para?La dictadura cubana se quedó tambien en esto: en registrar cómo las noticias corren, llegan a la opinión pública y ponen presión sobre el poder. El arresto de Gorki causó un efecto sísmico en la web y la blogosfera y de ahí paso a las tapas de los diarios formadores de opinión. Gorki es directo, brutal y potencialmente masivo. Ahora, ¿quién lo para?
Pablo Díaz de Brito