Silencio, CubaNo escuché ni leí a nadie decir que lo que Claudia Hilb expone en su libro no fuera cierto. No escuché ni leí planteos alrededor de la equivocación de sus postulados o de sus argumentos, pero sí escuché decir, a gentes que dicen ser de izquierda, “eso no se dice”. Y es una razón más para leer “Silencio, Cuba”.
Gabriel Palumbo