Comunicados
 
Carta al Canciller de Chile‏
13 de agosto de 2012
CADAL ha dirigido una carta al Canciller de la República de Chile, con motivo de la gira oficial que ha realizado a los Emiratos Árabes Unidos y la República Popular China, dos países cuyas autoridades carecen de legitimidad democrática; y especialmente por ir acompañado del viceministro cubano Rodrigo Sierra, quien representa al único régimen dictatorial de América Latina.
 

Gabriel Salvia, Presidente de CADAL, ha enviado una carta al Sr. Alfredo Moreno, Canciller de la República de Chile, con motivo de la gira oficial que ha realizado a los Emiratos Árabes Unidos y la República Popular China, dos países cuyas autoridades carecen de legitimidad democrática; y especialmente por ir acompañado del viceministro cubano Rodrigo Sierra, quien representa al único régimen dictatorial de América Latina. Aunque la gira se realice en el marco de su presidencia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC),  Chile debe ser coherente con su compromiso manifestado en su política exterior de promover la democracia y el respeto de los Derechos Humanos (DDHH).

Como todos los países que han vivido bajo dictaduras, Chile ha necesitado gestos de solidaridad por parte de la comunidad democrática internacional para liberarse de una terrible dictadura militar. Esas muestras de solidaridad sirvieron tanto para denunciar los abusos como para reclamar por el respeto a las libertades fundamentales y el retorno a la democracia en 1990.

Consecuentemente, primero se ha manifestado la preocupación porque Chile realice una gira exclusivamente comercial por países gobernados por dictaduras e ir acompañado de un representante de la dictadura más longeva de América Latina, dado que no es lo que los demócratas del mundo esperan del país que más se destaca regionalmente por su desempeño político, económico e institucional. Segundo, ha recomendado al canciller chileno algunas de las acciones de solidaridad posibles a tomar en la materia, especialmente respecto a Cuba.

Por un lado, reconocer y mantener una agenda de cooperación activa con los actores del  movimiento cívico democrático cubano desde la Embajada de su país en La Habana. Por otro lado, el tener un rol activo denunciando al régimen en los foros internacionales, tanto en la Organización de Estados Americanos, en la Organización de Naciones Unidas como en estos días en el CELAC.