Comunicados
 
Reclamo por la injusta condena al colega Nabeel Rajab
24 de noviembre de 2017
El director del Bahrain Center for Human Rights fue sentenciado a dos años de prisión por dar entrevistas en televisión, en las que abordó el historial de Bahréin en materia de derechos humanos y todas las violaciones y arbitrariedades que se han cometido.
 

El Tribunal de Apelaciones de Bahréin confirmó este 22 de noviembre la decisión de sentenciar a Nabeel Rajab, periodista, activista y director del Bahrain Center for Human Rights, a dos años de prisión por dar entrevistas en televisión, en las que abordó el historial de Bahréin en materia de derechos humanos y todas las violaciones y arbitrariedades que se han cometido.

Según reportaron fuentes cercanas al activista, el juicio fue profundamente defectuoso: Nabeel Rajab fue sentenciado sin estar presente en el juicio por cargos de "difundir deliberadamente información falsa y rumores maliciosos con el objetivo de desacreditar al Estado" (art. 134 del Código Penal). Por otro lado, las evidencias presentadas por parte de la defensa de Rajab fueron rechazadas. El activista permaneció detenido mientras esperaba la apelación y ahora enfrenta cargos adicionales, relacionados con el caso de "twitter" en el que enfrenta más de 15 años por expresar en esta red social  su posición contra la guerra de Yemen y las condiciones de detención en la prisión de Jaw.

En el mes de octubre varias organizaciones de derechos humanos hicieron un llamado a las autoridades de Bahréin pidiendo por la protección del activista, contra el hostigamiento y trato degradante al cual ha sido sometido durante su tiempo de reclusión en la prisión de Jaw. Rajab fue sometido a humillantes registros corporales por parte de los guardias de la prisión, le afeitaron la cabeza y aprovecharon para humillarlo en lo que se presume fue un acto de represalia por las denuncias que el activista había realizado en repetidas ocasiones, sobre las condiciones y tratos inhumanos en esa prisión.

Se sabe que la prisión de Jaw carece de instalaciones médicas adecuadas, se han denunciado episodios de violencia y palizas contra presos y activistas políticos y abusos crónicos hacia los presos, y las condiciones higiénicas también son deplorables. Las autoridades de Bahréin han prohibido que investigadores independientes e internacionales visiten la cárcel, y ningún relator de la ONU ha tenido acceso a esta prisión.

Nuevamente, el Programa Solidaridad Democrática de CADAL expresa su preocupación por el juicio injusto y el encarcelamiento del colega Nabeel Rajab, así como por las precarias condiciones en las que se encuentra recluido, y condena la aplicación de sentencias penales en Bahréin que reprimen el ejercicio de los derechos humanos universales y llama a las Cancillerías de los gobiernos democráticos a interceder por su liberación y reclamar por el respeto a las libertades fundamentales en ese país. 

 
 
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