Artículos
 
El estado de los derechos humanos en Kazajistán
18 de agosto de 2017
Kazajistán tiene un acuerdo de cooperación con la Unión Europea a pesar de la falta de mejoramiento en los derechos de su población. Igualmente el tema de los derechos humanos en Kazajistán es un tema a tener en cuenta por la UE, ya que por ejemplo notaron el deterioro en la libertad de expresión y pidieron que revean la legislación en esta temática y que dejen de perseguir a los periodistas.
Sofía Frers
@FrersSofia
 

Kazajistán es gobernada desde su independencia en 1991 por el presidente Nursultan Nazarbayev y en el 2015 ganó su quinto mandato con el 97,7% de los votos. Hay elecciones regulares presidenciales y parlamentarias pero no son consideradas libres o justas por los observadores internacionales, ya que los partidos son leales al presidente y la oposición es perseguida. Los partidos políticos basados en origen étnico, religión o género están prohibidos. La constitución le otorga al presidente control sobre el poder legislativo y el poder judicial.

Nazarbayev rechazó una propuesta de 2009 para ser presidente de por vida, pero en 2010 una reforma constitucional le dio inmunidad de ser acusado. Según la constitución puede ser reelegido indefinidamente por términos de cinco años. En el 2015 puso a su hija como vice primer ministro.

A pesar de que la constitución garantiza la libertad de prensa, los medios de comunicación o son del estado o de empresarios amigos, por lo que la libertad de expresión y de asamblea están restringidos y las críticas al presidente están prohibidas. Los periodistas son víctimas de persecución y arresto y se aplican acciones penales contra usuarios de redes sociales y periodistas independientes. Se han cerrado diarios independientes, canales de televisión y bloquearon sitios webs por clasificarlos como “extremistas”.

La constitución garantiza también la libertad de religión, pero los grupos religiosos deben inscribirse en el registro del Ministerio de Justicia ya que es un delito pertenecer a grupos religiosos no inscriptos. El gobierno tiene amplia discreción en categorizar a organizaciones como extremistas. Son frecuentes las persecuciones a los protestantes, testigos de Jehová y a los musulmanes.

También hay restricciones en la libertad de asociación y asamblea a pesar de las garantías constitucionales. Se restringe la formación y actividades de las ONGs y sufren hostigamiento. De hecho participar en una organización no registrada es un delito.

Es muy difícil organizar sindicatos independientes y sus derechos están muy restringidos por ley, incluso el derecho a huelga. La situación para los trabajadores migrantes es deplorable ya que sufren de explotación, salarios muy bajos y condiciones de trabajos peligrosas. Incluso muchos empleadores confiscan los pasaportes de estos trabajadores y los que no tienen permiso de residencia permanente no acceden a atención médica gratuita. De hecho Kazajistán no ratificó la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus familias.  

Las condiciones carcelarias son duras, la policía suele abusar de los detenidos y amenazar a sus familiares para forzar confesiones, y se practica el arresto arbitrario. En el 2016 se documentaron 163 casos de tortura y otros malos tratos y las mujeres presas sufren de violencia sexual. La pena de muerte es aplicada para los delitos relacionados con el terrorismo o constituyentes de crímenes de guerra. 

La homosexualidad no es un delito desde 1998, pero los homosexuales y los transgénero sufren discriminación y violencia llevando a que muchos escondan su orientación sexual o identidad de género. De hecho, cuando reportan el abuso les responden con indiferencia. Los transgénero sufren humillación y procedimientos invasivos para cambiar su género en los documentos oficiales, por lo cual el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas llamó a que el gobierno termine con la discriminación y la violencia contra las personas LGBT.

Las oportunidades profesionales para las mujeres son limitadas por la tradición cultural, y la violencia doméstica no se castiga porque los policías lo tratan como asuntos internos familiares. Toda la población es vulnerable al tráfico de personas para el trabajo esclavo y la prostitución.

A nivel internacional, Kazajistán tiene un acuerdo de cooperación con la Unión Europea a pesar de la falta de mejoramiento en los derechos de su población. Igualmente el tema de los derechos humanos en Kazajistán es un tema a tener en cuenta por la UE, ya que por ejemplo notaron el deterioro en la libertad de expresión y pidieron que revean la legislación en esta temática y que dejen de perseguir a los periodistas. El segundo reporte periódico del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas pidió al gobierno que redoble sus esfuerzos para prevenir la violencia contra la mujer, erradicar la tortura, garantizar la libertad y seguridad de la persona y salvaguardar un poder judicial independiente. En el 2016 se convirtió en miembro del Consejo de Seguridad de naciones Unidas por el término 2017-2018.

El gobierno ha hecho arreglos a 24 leyes relacionadas con el terrorismo y extremismo luego de que 19 personas fueron asesinadas en un ataque armado en Aktobe. Igualmente, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas criticó las definiciones de extremismo, iniciación de odio social y odio religioso, y el uso de legislación extremista para restringir la libertad de religión, expresión, asamblea y asociación.

El tema étnico en Kazajistán es un problema para el gobierno ya que hay una minoría ruso parlante importante y temen que reproduzcan lo ocurrido en Ucrania, por lo que es un tema del que no se puede hablar. Declararse a favor del separatismo en redes sociales es un delito que se castiga con la prisión. Esta minoría ruso parlante sufre discriminación para conseguir un empleo y educación.

 
 
Website Security Test